Mañana es el día de empezar otra vez trás una primera evaluación no tan buena como quisiera yo y tras unas navidades con sabor amargo y un sentimiento frustrante...
De lo segundo prefiero no hablar en este momento, pero de lo primero que es lo que nos acontece quizás sea el momento oportuno para dar explicaciones... Posiblemente muchos me tacharán de imbécil o de dramatismo en exceso al quejarme de mis notas. Ciertamente no son un desastre, pero el punto justo de satisfacción depende de la propia persona. Aunque no sean malas, para mi objetivo quizás sean insuficientes. ¿Que cuál es mi objetivo? Esa pregunta quizás se merezca un post aparte... Por ahora digamos que es, obtener la suficiente nota para después evitar lamentos y sueños frustrados, ya que en 2º de bachillerato y a escasos meses de la universidad, cada vuelta de tuerca y revés del destino puede hacerte quedar postrado de rodillas ante la realidad... una realidad sin metas cumplidas y con la frustración alojada en tu subconsciente... Quizás tengan razón y sea algo dramático y quizás me autoarrepiento de tener metas con tan alto corte... pero esa es mi particular forma de ver las cosas...
Aunque mentiría también si dijera que no lo hago también por satisfacción personal, esa sensación de ver el trabajo bien hecho y los resultados del esfuerzo... es, prácticamente
Ahora bien, haciendo autoconfesión... quizás no he dado todo lo que debería haber dado para disfrutar de esa recompensa. Quizás he malgastado demasiado tiempo quejándome... Quizás he querido poner imposibles dónde no os hay... Quizás...
Por ello, en el día de hoy digo:
- Basta de quejas,
- Nunca me rendiré
(I won't give up) - Basta de autocastigo, disfrutar el presente es la clave para disfrutar el futuro
- Basta días perdidos, con sus posteriores remordimientos
- Basta YA! de decir "No puedo"...


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